domingo, 14 de abril de 2019

MI MARAVILLOSO AYUNO INTERMITENTE - 3RA. PARTE




AYUNO INTERMITENTE y RESTRICCIÓN CALÓRICA CLÁSICA
Si bien todavía quedan muchos estudios por realizar, la mayoría de científicos independientes, están de acuerdo con que los resultados beneficiosos que presenta la práctica del ayuno intermitente, son muchos más amplios en el organismo que los resultantes de la restricción calórica clásica.
Científicos independientes: Son aquellos científicos que realizan sus investigaciones de forma libre, es decir, sin obtener ninguna financiación por parte de las empresas que los solicitan, las cuales pueden estar más interesadas en un beneficio particular para su promoción, y cuyos resultados podrían ser manipulados para que se inclinen más hacia un fin lucrativo que los favorezca, que uno estrictamente científico.
Restricción calórica clásica: Es la práctica de limitar la ingesta energética procedente de la dieta en la esperanza de que mejorará la salud y retrasará el envejecimiento. En sujetos humanos, la RC ha demostrado reducir el colesterol, la glucosa en ayuno y la presión sanguínea.
Hay que tener en cuenta que el ayuno intermitente es también una restricción calórica. El neurocientífico y experto en envejecimiento Mark Matsson, indica que rara vez se recuperan las calorías de las comidas que nos saltamos mediante el ayuno, por eso algunos estudios hablan de restricción calórica intermitente, en vez de ayuno intermitente.

De todas formas aunque la restricción calórica intermitente es una forma de ayuno intermitente, no todas las formas de ayuno intermitente implican una restricción calórica. Aunque se puede dar de forma natural y comiendo "como guste".

BENEFICIOS DEL AYUNO INTERMITENTE
·   Rejuvenece y aumenta la longevidad: El siguiente estudio demuestra este beneficio en la restricción calórica y también se le puede adjudicar al ayuno intermitente. Preserva los telómeros y protege las células del estrés oxidativo (estudio), y por otro lado incrementa la producción de SIRT3 (una proteína de la familia de las sirtuinas, en las que se basan muchos suplementos para rejuvenecer).
·     Ayuda a quemar grasa periférica y grasa visceral, siendo esta última la más peligrosa (estudio).
·   Favorece la creación de músculo: Y lo hace directamente, pues estimula la producción de la hormona de crecimiento (estudio) y la síntesis proteica (estudio), pero también de manera indirecta al promover la autofagia (estudio), que juega un papel importante en el mantenimiento de la masa muscular (estudio) y combatir situaciones que tienden a reducir los niveles de testosterona (como el exceso de grasa, por ejemplo). También reduce la producción de miostatina —un inhibidor muscular (estudio)— al restringir temporalmente la ingesta de proteínas (estudio).
·   Previene el cáncer: Y puede contribuir a su curación reduciendo la proliferación de las células malignas (estudio) . Promueve un potente supresor tumoral como la autofagia y revitaliza el sistema inmune (no sabemos si tanto como el ayuno prolongado: estudio). Obliga a tu cuerpo a entrar en cetosises un estado natural que ocurre cuando el cuerpo se alimenta casi completamente de grasas, el cual sirve estupendamente a tus células sanas, pero genera problemas a las tumorales, que por lo general se alimentan de la glucosa y de esta forma pasan hambre (estudio).
·      Previene enfermedades cardiovasculares, entre otras cosas porque mejora el perfil lipídico y los indicadores de riesgo (estudioestudio). Reduce los triglicéridos y preserva los niveles de “colesterol bueno” (HDL), (estudioestudio)
·    Potencia y protege el cerebro (estudio): Incrementa la producción de células madre —incluidas las del cerebro (estudio)—, propiciando así la neurogénesis. Por otro lado, (al igual que el ejercicio) aumenta los niveles de BDNF (Brain Derived Neurotropic Factor) en el cerebro (estudio), lo que por un lado previene la muerte y degeneración de células en el cerebro y por otro estimula —de nuevo— la neurogénesis (producción de nuevas neuronas), a la vez que favorece la plasticidad neuronal (estudio).
·       Previene enfermedades neurodegenerativas: Además de lo dicho en el punto anterior,  favorece la autofagia (estudio), que actúa también como un potente mecanismo de autodepuración, antienvejecimiento y prevención de enfermedades asociadas a la vejez (estudio). Y, como cabía suponer, dicho proceso también se produce en el cerebro (review).
·   Aumenta tus niveles de energía: Aparte de hacerlo indirectamente por las múltiples vías en que mejora tu salud, también te da más energía de forma directa al proteger la mitocondria de las células (su “central de energía”) y mejorar su función (estudio).
·     Mejora tus defensas: al poner tu sistema inmune y diversos mecanismos de reparación en “modo turbo” (estudio). Hay también investigaciones que apuntan a que los ayunos prolongados (de 2 a 5 días) pueden regenerarlo de forma muy profunda (estudio).
·    Mejora la resistencia a la insulina: En algunos casos más que la restricción calórica no intermitente (estudio). Las personas que padecen diabetes tipo II también parecen responder mucho mejor a hacer pocas comidas que muchas y pequeñas (estudioestudio)
·      Reduce la inflamación crónica: Los últimos hallazgos de la medicina moderna, demuestran que una de las mayores causas de enfermedad que se atribuye a nuestra sociedad es la “inflamación crónica”, a la cual se le supone un papel en todo tipo de patologías, desde el cáncer hasta las enfermedades cardiovasculares. Por suerte, el ayuno ha demostrado su capacidad para reducir este tipo de inflamación (estudio)
·   Repara piel, uñas y cabello: Cada órgano puede mejorar en sus funciones cuando le damos el tiempo necesario para autorregularse.

En síntesis: ya ves como los estudios sobre el ayuno intermitente avalan sus beneficios. Mejorarás tu salud física y mental, sentirás bienestar y como aumenta tu belleza, y por consiguiente tu autoestima general, motivándote a continuar conociendo como actúa tu cuerpo, y así, darle todo lo que necesita para que su metabolismo funcione en un nivel óptimo.

MIS BENEFICIOS POR EL AYUNO INTERMITENTE
Como pueden ver los resultados beneficiosos en nuestro cuerpo, después de realizar el ayuno intermitente, son evidentes en un  breve lapso de tiempo, que variará según el estado físico de la persona y el tipo de ayuno que se realice, involucrando a todos nuestros órganos y especialmente al desarrollo metabólico.
En mi caso, como lo expliqué en la primera entrega, lo comencé a hacer sin siquiera saber que existía, pero como cada vez me sentía mejor, lo fui incorporado más días a la semana. Con el tiempo descubrí que estaba realizando una especie de ayuno intermitente, me interioricé,  y descubrí para comenzar que el tipo 12/12 lo toleraba muy bien. En este momento el que llevo a cabo es el tipo 16/8, es decir 16 horas de ayuno, con una ventana de 8 horas de ingesta, durante 6 días a la semana. Durante las horas de ayuno incorporo mucha agua, infusiones o cortados con poca lecha, sin azúcar ni edulcorantes. Y durante las horas de moderada ingesta (platos normales, no me como todo) incorporando más proteínas, fibras, verduras, muy pocos carbohidratos y casi nada de azúcar.

EFECTOS EN MI CUERPO
·         Mentalmente mucho más ágil, con ideas claras y mayor rendimiento.
·         Físicamente con mucha energía durante todo el día.
·         Mejora en la digestión, y el tránsito intestinal.
·      Desinflamación del aparato digestivo y por ende disminución del vientre (vientre plano).
·         Mejora en la cantidad y calidad del sueño.
·         Levantarme por la mañana sin pereza, con vitalidad.
·   Mejora en la fuerza de los músculos, al ganar masa muscular después del ejercicio.
·         Recuperación rápida con el descanso.
·         Mejora en la piel, uñas y pelo.

·      Ya no tienes tanto apetito todo el tiempo, porque ayuda a romper el círculo vicioso que produce el consumo de azúcar y carbohidratos en exceso, ya que la ingesta o la falta de estos alimentos, producen los mismos efectos adictivos que hace la droga en el organismo.

EL CIRCULO VICIOSO DEL AZÚCAR




CULTURA.  MANIPULACIÓN. ADICCIÓN



En este vídeo se puede observar como culturas, entre ellas, la de Mauritania, consideran que el icono de belleza es una mujer obesa, es decir una persona enferma.
Esta sociedad convive con la costumbre ancestral de cebar a las niñas a través de una alimentación forzada. Se las obligan a ingerir leche en abundancia, junto a alimentos ricos en azúcares e hidratos de carbono, como el cuscús durante todo el día sin descaso, con el objetivo de que cuando se conviertan en mujeres y alcancen la edad para casarse, sean lo suficientemente grandes (gordas), ya que ese estado las transforma en atractivas a los ojos de los hombres, y puedan conseguir marido.
Por supuesto que los mauritanos no se plantean, ya sea por estar muy arraigada culturalmente esta práctica. o por ignorancia, las graves consecuencias para la salud que estas niñas y adultas con el tiempo, tendrán que afrontar.



No nos asombremos tanto de lo que pasa en Mauritania porque en nuestro primer mundo pasa lo mismo, quizás desde otro lugar, es decir no tenemos a la comida como una herramienta para un fin determinado, sino que
la comida se convierte en el fin en sí mismo, provocando adicción y consumismo.




Como todos sabemos el cerebro adicto anula las capacidades humanas. La adicción a sustancias, como las drogas, o ciertas comidas, causa cientos de cambios en la anatomía del cerebro, su química y la señalización de célula a célula, incluso en las brechas entre las neuronas llamadas sinapsis. La adicción es la compulsión y repetición del uso de ciertas sustancias, que pueden llevar a las personas a autodestruirse. Aprovechando la maravillosa plasticidad del cerebro, la adicción remodela circuitos neuronales para asignar valor supremo a esas sustancias a expensas de otros intereses como la salud, el trabajo, la familia o la vida misma.

El doctor Gabriel Persi, jefe del Área de Enfermedades Cerebrovasculares del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba), explica cómo opera la adicción en el cerebro de una persona, "hay un efecto de recompensa, por el cual la persona obtiene un beneficio (placer) por el uso de una sustancia determinada. Con el tiempo el consumo de la misma se vuelve indispensable y necesaria para vivir". 
Este estimulo adictivo que subyace en nuestro cerebro a ciertas sustancias y que desencadena en una oleada de consumo-recompensa, es bien conocido por las empresas farmacéuticas, tabacaleras y alimentarias. 
No se si conocen el dato de que las empresas tabacaleras desde hace varios años están agregado azúcar a los cigarrillos. Según ellos para suavizar el sabor del tabaco, pero la realidad es que el azúcar, que es el segundo componente más importante del cigarrillo después del tabaco, vuelve al cigarrillo mucho más adictivo. Artículo
En un estudio  realizado en 2012 se juzgaba negativa su inclusión. "Dado que los azúcares añadidos aumentan el atractivo, la toxicidad y el potencial adictivo, deberían tomarse medidas para la protección de la salud pública".
En fin, te animas a probar el Ayuno intermitente, no tienes por qué seguir un tipo en particular puedes acomodarlo a tus necesidades, y si quieres después me cuentas.
No olvides que el envejecimiento es un proceso y que lo transitamos durante todo nuestro ciclo vital.

Próxima entrada: AUTOFAGIA

Fuentes:



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